Opinión: La verdad sobre las declaraciones de la gobernadora Ana María Castillo
En medio de tantas interpretaciones y versiones sacadas de contexto, es necesario hablar con responsabilidad sobre lo expresado por la gobernadora de la provincia San Juan, la Dra. Ana María Castillo.
Estuve presente, al igual que el alcalde del municipio el ingeniero Lenin de la Rosa y otras autoridades provinciales y municipales, además de líderes comunitarios y pastores evangélicos, en la reunión de la Mesa Provincial de Seguridad Ciudadana y Género, y puedo afirmar con claridad que sus palabras han sido distorsionadas.
La gobernadora no promovió la existencia de puntos de drogas, como algunos han querido hacer creer. Lo que sí expresó, y con sentido de realidad, fue que si las autoridades no han logrado eliminar completamente estos focos, entonces deben mantenerlos bajo control mientras se fortalecen las acciones para su erradicación. Eso no es apoyo al delito, es reconocer una situación que existe y que requiere soluciones estratégicas, no discursos vacíos.
Seamos honestos, todos sabemos que esta problemática no se resuelve de la noche a la mañana, y que esto requiere de coordinación, voluntad y acciones concretas. Ahora bien, si alguien tiene la fórmula para eliminarlos de inmediato, que dé el paso al frente y lo haga. El país entero lo agradecería, pero mientras tanto, hablar con la verdad no puede ser motivo de ataques ni de manipulación.
Defender la realidad no es justificar el problema, es el primer paso para enfrentarlo con seriedad.
Cuántas veces hemos escuchado en voz de los obispos, sacerdotes, pastores evangélicos y de algunos sectores de la sociedad, decir que en la provincia en que vivimos hay más puntos de drogas que colmados, y qué ha pasado, no ha pasado nada y ni mucho menos se ha hecho un boom como han querido hacerlo por lo expresado por la gobernadora de la provincia.
Finalmente, no quiero que se malinterprete mi opinión, porque aquí cuando usted defiende un funcionario o un político lo único que dicen es le dieron su paca, aunque reconozco que muchas veces algunos hablan por ella. Seamos parte de la solución del problema, ayudemos a que nuestra provincia sea la más tranquila de la República Dominicana donde todos podamos salir a las calles y la inseguridad no sea el primer obstáculo que encontremos en el camino.

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